LUIS OPDERBECK

Organizador de Eventos Emprendedor Socio Director en IMAGINIO

La geolocalización por GPS ha transformado la vida de las personas: permite desde localizar excursionistas perdidos en la montaña hasta saber cómo llegar con Google Maps a un restaurante. Ahora bien, una tecnología que va penetrando con fuerza en el mercado desde su llegada en 2013 es la que utiliza los beacons o «balizas», emisores de señales de corto alcance por Bluetooth que ofrecen un posicionamiento de máxima precisión, sobre todo muy útil para espacios interiores (geolocalización indoor). Según el reciente comunicado de la consultora ABI Research, el mercado de esto sensores crecerá más del doble durante 2016 y se prevé en 2021 undespliegue de más de 400 millones de estos dispositivos.

Cada vez son más las organizaciones en España y en todo el mundo que se interesan por esta tecnología: grandes superficies comerciales, aeropuertos, museos, festivales y bancos, entre otros. Y es que su gran potencial reside en la aplicación para estrategias de marketing por medio de un smartphone como también para mejorar la experiencia del usuario en diferentes contextos.

¿Qué son los beacons?

Los beacons (sensores o balizas) son pequeños dispositivos inalámbricos que emiten una señal de radio de corto alcance, con tecnología Bluetooth 4.0 (llamado Bluetooth Low Energy -BLE-) y que, a diferencia de otros sensores, se pueden comunicar con un teléfono hasta una distancia de unos 50 metros. Villarejo explica que «su uso se ha vuelto interesante para numerosas compañías porque es una tecnología barata -tanto los dispositivos como su mantenimiento- y porque permite conectar lugares físicos u objetos móviles con usuarios de teléfono inteligente».

El experto apunta que las ventajas de esta tecnología respecto al sistema GPS son varias: «Los beacons, en espacios cerrados, permiten saber con más precisión el posicionamiento de las personas y de ese modo pueden proporcionar con exactitud la información que puede interesar al usuario». Eso sí, para que el beacon y el móvil conecten es necesario que el usuario se haya descargado previamente la app que la institución o la compañía ofrecen. Una vez hecho esto, la comunicación entre el beacon y el teléfono se hace por Bluetooth y se puede navegar por el contenido de la app sin consumir datos (ni roaming si se está en el extranjero).

Apple introdujo sus propios sensores en 2013, los iBeacons, capaces de comunicarse con los dispositivos que tienen sistema iOS7. Posteriormente se han apuntado al carro otras grandes plataformas como Facebook con los Facebook Bluetooth Beacons o Google con sus sensores EddyStone.